Como bien indica la entrada, este fallo de diseño por partida doble va de coches. Para ser concretos, los fallos se encuentran en mi Renault Megane y en el Seat Ibiza de mi novia. Primero hablaremos del Renault Megane. Observemos primero la fotografía:

Tal como se puede apreciar, la palanca para mover el espejo retrovisor del asiento del copiloto se encuentra en el retrovisor de dicho asiento. A priori no presenta ningún fallo apreciable, pero ¿qué pasaría si te vieras obligado a mover el espejo durante la conducción. Obviamente, si no llevas copiloto, no puedes hacerlo sin arriesgarte a tener un accidente. El fallo se encuentra, pues, en la
frontera de ejecución, ya que la evaluación es clara, una palanca para moverlo, pero el riesgo al ejecutar el movimiento en movimiento es evidente.
Actualización: Dentro del fallo en la frontera de ejecución, el fallo se encuentra en la comodidad, para ser más preciso, en la efectividad. Este diseño tiene un fallo de manipulabilidad.
El segundo fallo, esta vez en el Seat Ibiza de mi novia, se encuentra en los botones para subir los cristales de las ventanas. Lo normal es que te sientes en el coche y vayas a buscar el botón debajo del cristal, a tu izquierda si estás en el asiento del conductor o a tu derecha si te encuentras en el asiento del copiloto. Pero como se puede observar en la fotografía, no sucede así en este modelo:

Ambos botones para subir los cristales se encuentran en el panel frontal del coche. Esto es así una vez estás acostumbrado, pero si tienes un coche, como el Renault Megane, donde los botones están en su sitio habitual, te desconciertas cada vez que te sientas en el Ibiza. El fallo se encuentra, pues, en la
frontera de evaluación. Por último, en contraposición a dos malos diseños, he posteado esta foto del Audi 100 de mi padre, donde todos estos fallos que comento han sido corregidos con mucho estilo. Tal como se observa en la fotografía, el panel del conductor dispone de una serie de botones para manejar ambos espejos retrovisores y, además de tener el elevalunas en su sitio, tienes la capacidad de subir los cuatro cristales del automóvil.
Actualización 2: Dentro de la frontera de evaluación, el error de este diseño se encuentra, a mi parecer, en un fallo en las restricciones, ya que el diseñador del botón de las ventanas no puede colocarlos donde quiera.
Actualización 3: Además, en el buen diseño del Audi 100, se encuentra una perfecta aplicación de las analogías, ya que cada botón representa a cada ventana vista desde arriba.
