De todas las entradas que he hecho hasta el momento, puede que para mí la peor de todas sea la que voy a tocar a continuación. Me refiero a la aparente falta de estandarización a la hora de diseñar las cabezas de los conectores USB. Sí, a simple vista son todos iguales, pero no. Empecemos por los Pendrives, que están muy de moda y los hacen de diseños variopintos. Atención a la fotografía:

Los he colocado sobre la mesa de la cocina de la forma que naturalmente los cogerías para introducirlos en el conector del PC o del aparato que lo tenga. ¿No notáis algo raro? Sí, lógicamente sí porque lo he resaltado. Una mitad está boca arriba y la otra está boca abajo. ¿Esto qué significa? Que cuando los vas a introducir, perderás tiempo de tu vida en algún momento determinado dándoles la vuelta. Es como jugar a la ruleta rusa. A veces ganas, a veces mueres. Pero si por si fuera poco, es que ni siquiera los fabricantes de los lectores de USB se ponen de acuerdo. Ejemplo de mi propio PC:

Fijaos bien. Los dos USBs que vienen incorporados con la torre están colocados de una forma y el del lector de tarjetas al contrario. Si encima nos dedicamos a colocarlos de lado, la posibilidad de que aciertes a la primera se reduce considerablemente...
Actualización: El fallo de este diseño se encuentra en la
frontera de evaluación, ya que un fallo de convenio, de estandarización, se convierte en una falta de información a la hora de cómo meter el pendrive sin tener que probar anteriormente, pese a que ya sepas cómo se utiliza.
Actualización 2: En contraposición a un mal diseño, he subido el ejemplo de un buen diseño de interfaz de conexión. Se trata del enchufe para conectar el Nunchuk de la Wii al Wiimote.

Tal como se aprecia en la imagen, no hay lugar a error cuando tratamos de conectarlo. La frontera de evaluación nos ofrece una conexión clara y sencilla.
Actualización 3: Este diseño, dentro de la frontera de evaluación, tiene un fallo de convención.