lunes, 30 de noviembre de 2009

Error #21 - Tragaluces y ventanas

Y la última fotografía de hoy: Una ventana o tragaluz en casa de la tía de Nisa. Como se puede apreciar, totalmente inaccesible. ¿Es que los arquitectos y los constructores no piensan? Nos vemos en futuros posteos.

Error #20 - El laberinto del Fauno

El siguiente fallo de diseño se encuentra en casa de Nisa, en más de una habitación, pero haciendo especial hincapié en su propia habitación. Veamos la fotografía:


Como se puede apreciar, hay tres interruptores. Uno de ellos para su habitación, otro para el salón y, el tercero, para el vestidor. Digamos que las habitaciones están en forma de "L", es decir, la habitación de Nisa en el centro, el vestidor a un lado y el salón al frente. No hay analogías. Es IMPOSIBLE acertar nunca cuál es cuál. No vale ni siquiera la experiencia. La única opción es la prueba y el error o colocar unas pegatinas representativas. Fracaso absoluto de diseño.

Error #19 - Las bodas de Fígaro (BIS)

El segundo fallo que encontré en el Teatro Pérez Galdós es, a mi parecer, el fallo de diseño más grave que he podido catalogar desde que abrí el blog. Se encuentra en las puertas de acceso a casi todos los lugares de la "trastienda" (no sé exactamente cómo llamarla) del Teatro, es decir, de la zona reservada para personal y artistas: Escenario, camerinos, salas de ensayo, etcétera. Veamos las puertas:


Lo primero que uno se encuentra es que las puertas sólo se abren de una forma determinada: Empujando primero una y luego la otra. Si te encuentras al lado de la foto, tiras de la derecha hacia ti y de la de la izquierda hacia dentro. Si te encuentras al otro lado, de la derecha hacia dentro y de la izquierda hacia fuera. No se puede tirar de ambas a la vez. Están diseñadas de tal forma que esto es imposible ya que el borde de las puertas tiene forma como de "Z". Por si esto fuera poco, las puertas pesan una barbaridad. No sé a qué lumbreras se le habrá ocurrido ponerlas, pero desde luego, estas puertas ante una situación de emergencia, como un incendio, son un despropósito absoluto. Enumeremos, pues, los fallos que tienen:

1) Frontera de evaluación: Convenciones. Si es una puerta batiente, no haces que sólo se pueda abrir una a la vez.
2) Frontera de evaluación: Restricciones. Si es una puerta batiente, no la colocas de un solo lado.
3) Frontera de ejecución: Comodidad, efectividad, reducción del esfuerzo. Las puertas pesan demasiado.
4) Frontera de ejecución: Comodidad, efectividad, manipulabilidad. Las puertas pesan demasiado.
5) Frontera de ejecución: Accesibilidad. Para una persona con algún tipo de discapacidad, son intolerables.
6) Frontera de ejecución: Seguridad. No son puertas preparadas para un incendio. Es más, son puertas que no piensan para nada en que pudiera suceder uno.

Además, creo que también se podría incluir Precisión y Capacidad de control, pero vamos a dejarlo estar.

Error #18 - Las bodas de Fígaro

En la visita de este año del Coro de Cámara Mateo Guerra al Teatro Pérez Galdós para la representación de "Las bodas de Fígaro" (Le nozze di Figaro) de Mozart, encontré dos fallitos de diseño. Bueno, más bien ellos me encontraron a mí. El primero de ellos se encuentra en el camerino de los hombres (aunque supongo que estará en todos los camerinos). Se trata de lo siguiente:


¿Cuál es la primera impresión que tienes? Un regulador de la luz, ¿no es cierto? Pero ¿qué pasa si éste no funciona, entras en el camerino, hace un frío que te pelas y no encuentras el aire acondicionado? Que te asalta la duda. ¿Será para la luz o será para el aire acondicionado? Por lo tanto, me parece que aquí hay un claro fallo en la frontera de evaluación, de analogía.

Error #17 - Vámonos de Tapeo

Como mi círculo de lugares a visitar es bastante reducido, se me van acabando los errores de diseño. No obstante, siempre que llego a un sitio nuevo, me pongo a mirarlo todo cual investigador privado. El otro día, gracias a la llegada del frío, y con él, de la gripe, me acordé de este bote de medicamento que pulula por el ropero de las medicinas de casa:


Se trata de un conocido jarabe para aliviar la tos seca. Los creadores de este bote quisieron añadirle un tapón de seguridad para los niños (imagino). No me parece del todo mal, aunque yo creo que los medicamentos siempre se deberían tener en un lugar donde a los niños les sea imposible el acceso. No obstante, y pese a incluir un dibujo...


...el bote sigue siendo muy complicado de abrir. Hay que presionar hacia abajo y, mientras se mantiene presionado, hacer rosca. Según el dibujo, pareciera que solamente hubiera que presionarlo y luego hacer la rosca, pero no es así, se debe mantener la presión para abrirlo. Obviamente, en medio de un ataque de tos seca, esta labor se hace muy engorrosa. Por ello, etiqueto dos fallos a este diseño: 1) Frontera de ejecución, comodidad, efectividad, manipulabilidad y 2) Frontera de evaluación, analogía.

Para contrastar un buen diseño de tapón, nos vamos a los productos de higiene de la casa. En este caso, la tapa de un suavizante concentrado. Como se puede apreciar, el diseño de esta tapa nos garantiza higiene y ahorro con el producto: Es imposible derramar una gota fuera y, las que quedan en el tapón, vuelven a la botella una vez cerrada.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Error #16: Cocina con Karlos Arguiñano

El siguiente fallo de diseño se encuentra en la placa vitrocerámica de mi casa. En concreto, se trata de un fallo de diseño en la frontera de evaluación, un fallo de analogía. Los controles de la vitrocerámica, además de ser 5 en lugar de 4 ya que la placa tiene uno de los paneles de doble tamaño simultáneo, están dispuestos en vertical a la derecha de la misma, lo cual hace, en primer lugar, que requieran de una viñeta para decirte cuál controla cuál y, en segundo lugar, que pese a tener las viñetas te acabes equivocando.



En contraposición, ésta es la vitrocerámica de la casa de mi amigo Dani (gracias por las fotos), donde se puede ver que los paneles son inconfundibles.


Error #15: Aquí no hay quien viva

En la primera de las entradas de esta semana voy a hablar de dos fallos de diseño en el edificio de mi casa y en el edificio de la casa de un amigo mío. Para entender el primero de ellos, en el edificio de mi casa, observemos la siguiente imagen:


Como se puede apreciar, no hay casa numerada como "piso 1". ¿Esto a qué se debe? Según he investigado, los constructores del edificio siguieron la convención inglesa para la distribución de los pisos. ¿Qué problema genera esto? Parece que la gente, sobre todo los carteros y repartidores que son los que más se equivocan, están más acostumbrados a la convención americana donde el bajo se considera bajo, al contrario que en la inglesa que el bajo sería el 1, y se empiezan a contar los pisos desde el piso 1. Esto provoca que la mayoría de personas que suben al edificio por las escaleras por primera vez, vayan al piso superior en vez de al que deben ir. Es muy habitual ver a un cartero, que son los que más rotan de trabajo, que toca en mi piso para ir al 2º o que suben al 4º cuando en verdad querían ir al mío. Esto se debe a que hay un error en la frontera de evaluación, más concretamente en las convenciones. Parece ser que la tónica general es la convención americana, por eso considero un error haber elegido la convención inglesa.

El siguiente error de diseño se encuentra en el portero automático de la casa de un amigo. Se trata de una vivienda donde en cada piso hay muchas viviendas y, en lugar de numerar a los pisos por letras (2-A, 2-B, 2-C, etcétera) se optó por seguir el modelo de las habitaciones de los hospitales (201, 202, 203, etcétera). Previamente colocaron los porteros automáticos, como se puede ver en las siguientes imágenes:



Como se puede observar, el portero automático tiene un "manual de instrucciones". Si quieres tocar en el piso 201, tienes que pulsar "2", "0", "1" y campana. En primer lugar, el portero tiene un fallo de interpretación. Si no te dicen cómo funciona, lo normal es que tengas que acudir a mirar las instrucciones. Tratándose de un portero automático, no me parece un diseño ni mucho menos inteligente, ya que se debería tratar de un aparato de "llegar y tocar". Si pierdes el tiempo en intentar comprender cómo funciona algo tan sencillo, me parece que como diseñador has fracasado estrepitosamente. Además, creo que el diseño tiene un fallo en la frontera de evaluación, de restricciones, porque me parece que el diseñador ha hecho lo que ha querido con el diseño en lugar de tomar la solución sencilla.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Error #14: Portátiles y mandos

La entrada de hoy va dedicada a otro fallo de manipulabilidad, dentro de la frontera de ejecución, en la comodidad, efectividad. Se trata de los sticks analógicos tanto de la Nintendo 64 como de la Playstation Portable. Ambas consolas padecen, a mi parecer, de un mismo mal y es que, cuando llevas mucho tiempo jugando, los sticks analógicos se hacen muy incómodos, hasta el punto de hacerte daño en la yema de los dedos. Esto se debe, sobre todo, a que el stick analógico no se hizo lo suficientemente redondeado a lo largo de la circunferencia. Veamos los dos ejemplos:



En contraposición, se puede observar como en la consola de siguiente generación de Nintendo, la Game Cube, este problema se solventó redondeando más el stick: