Ahora le toca el turno a la lámpara del estudio de mi padre. Como se puede apreciar por la fotografía, para encenderla y apagarla hay que empujar la palanquita hacia delante o hacia atrás. La lámpara se mueve, por lo que este inconveniente no se tiene siempre, pero como la luz que emite es bastante potente, normalmente no suele hacer falta moverla. ¿Cuál es el problema? A simple vista, ninguno. Te sientas a estudiar a las 19:00 y la enciendes. No ocurre nada. Son las 20:00 y haces un descanso. La dejas encendida por despiste. 22:00 de la noche; decides mandar a la porra por hoy los estudios. Agarras la palanquita para apagar la lámpara y... ¡Quemada al canto! La palanca HIERVE.
Actualización: El fallo de este diseño se encuentra en la frontera de ejecución, ya que, pese a saber cómo funciona la lámpara, te acabas quemando en un momento dado.
Actualización: El fallo de este diseño se encuentra en la frontera de ejecución, ya que, pese a saber cómo funciona la lámpara, te acabas quemando en un momento dado.
0 comentarios:
Publicar un comentario