Como mi círculo de lugares a visitar es bastante reducido, se me van acabando los errores de diseño. No obstante, siempre que llego a un sitio nuevo, me pongo a mirarlo todo cual investigador privado. El otro día, gracias a la llegada del frío, y con él, de la gripe, me acordé de este bote de medicamento que pulula por el ropero de las medicinas de casa:

Se trata de un conocido jarabe para aliviar la tos seca. Los creadores de este bote quisieron añadirle un tapón de seguridad para los niños (imagino). No me parece del todo mal, aunque yo creo que los medicamentos siempre se deberían tener en un lugar donde a los niños les sea imposible el acceso. No obstante, y pese a incluir un dibujo...

...el bote sigue siendo muy complicado de abrir. Hay que presionar hacia abajo y, mientras se mantiene presionado, hacer rosca. Según el dibujo, pareciera que solamente hubiera que presionarlo y luego hacer la rosca, pero no es así, se debe mantener la presión para abrirlo. Obviamente, en medio de un ataque de tos seca, esta labor se hace muy engorrosa. Por ello, etiqueto dos fallos a este diseño: 1) Frontera de ejecución, comodidad, efectividad, manipulabilidad y 2) Frontera de evaluación, analogía.
Para contrastar un buen diseño de tapón, nos vamos a los productos de higiene de la casa. En este caso, la tapa de un suavizante concentrado. Como se puede apreciar, el diseño de esta tapa nos garantiza higiene y ahorro con el producto: Es imposible derramar una gota fuera y, las que quedan en el tapón, vuelven a la botella una vez cerrada.

Se trata de un conocido jarabe para aliviar la tos seca. Los creadores de este bote quisieron añadirle un tapón de seguridad para los niños (imagino). No me parece del todo mal, aunque yo creo que los medicamentos siempre se deberían tener en un lugar donde a los niños les sea imposible el acceso. No obstante, y pese a incluir un dibujo...
...el bote sigue siendo muy complicado de abrir. Hay que presionar hacia abajo y, mientras se mantiene presionado, hacer rosca. Según el dibujo, pareciera que solamente hubiera que presionarlo y luego hacer la rosca, pero no es así, se debe mantener la presión para abrirlo. Obviamente, en medio de un ataque de tos seca, esta labor se hace muy engorrosa. Por ello, etiqueto dos fallos a este diseño: 1) Frontera de ejecución, comodidad, efectividad, manipulabilidad y 2) Frontera de evaluación, analogía.
Para contrastar un buen diseño de tapón, nos vamos a los productos de higiene de la casa. En este caso, la tapa de un suavizante concentrado. Como se puede apreciar, el diseño de esta tapa nos garantiza higiene y ahorro con el producto: Es imposible derramar una gota fuera y, las que quedan en el tapón, vuelven a la botella una vez cerrada.

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